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Juan Ramón de Caso

CAJÓN DE SASTRE

@jrdkzo
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Cajón de sastre



El uso de pedestales en el adiestramiento canino

Comienzo por el final: El objetivo de utilizar el pedestal durante la instauración, modificación o extinción de conductas en perros se realiza con el propósito de contar con una herramienta que facilite el trabajo y crear las condiciones necesarias para tener un perro más dispuesto y obediente, con la actitud adecuada que le permita "aprender a aprender". El uso de los pedestales nos permite tener animales más estables, más equilibrados, más calmados, más seguros y con mejor autoestima.

Los ejercicios de pedestal pueden ayudar a un perro a desarrollar la memoria muscular, para lograr la fijeza en una marca; el trabajo con pedestales permite crear no solo un perro enfocado y obediente de cualquier manera, sino un perro dispuesto y obediente para él trabajo pero de manera voluntaria. En otras palabras, un perro al que le gusta trabajar.

El entrenamiento con pedestales ayuda a crear un perro dispuesto, permite que se ubique en el área de trabajo, pero también le permite vencer la neofobia y saber sortear los obstáculos que le presente la vida.

Por definición un pedestal es un objeto elevado, de prácticamente cualquier material, en dónde el perro se ubica y lo reconoce como su base. Además de los pedestales, propiamente dichos, también existen las plataformas, las perchas y los tapetes o alfombras como puntos de referencia o marcas.

La plataforma es básicamente parecida al pedestal, pero la distingue el hecho de ser más baja y, normalmente, se trabaja con varias a la vez y ninguna tiene prioridad sobre la otra; la percha es un objeto menor, lo suficientemente pequeño como para que  únicamente puedan caber solo las patas delanteras del perro sobre la misma. Los tapetes o “touch pads”, son objetos planos que el perro toca con una o ambas patas delanteras o traseras, según sea el caso y que le sirven como marca o referencia.

Si lo pensamos, a lo largo de la historia y en las diferentes culturas, casi todas las especies de animales que han sido entrenados por él hombre, han sido adiestrados mediante el uso de pedestales. Lo dicho aplica para focas, grandes felinos, caballos, aves, elefantes y por supuesto perros. 

Quienes tuvimos la oportunidad de ver actos de animales en los circos, seguramente recordaremos la frecuencia y la eficacia con la que se usaban los pedestales. Mucha ciencia y mucho conocimiento detrás del adiestramiento circense, tan poco valorado y tan vilipendiado. El animal – llámese felino, caballo, elefante o perro realizaba su rutina y regresaba, invariablemente, a su lugar; completaba un truco o una serie de movimientos y esperaba en el pedestal, nuevamente, su turno o la siguiente señal. 

El pedestal constituía “su lugar”, su espacio individual,  el lugar donde recibía elogios y caricias (reforzadores sociales), premios de comida (reforzadores tangibles) o incluso un descanso utilizado como reforzador positivo.

El pedestal le da al perro un lugar a dónde dirigirse, le da sentido y pertenencia; en lugar de simplemente actuar por su instinto y huir, en tanto animal cursorial, el perro elige instalarse en el pedestal. Los perros, a pesar de ser animales depredadores, prefieren huir antes que luchar y un pedestal le da al perro un lugar para ir y un lugar para quedarse. Las patas quietas propician una mente enfocada. El trabajo con pedestal ayuda a desarrollar la destreza física ( mejoramiento del equilibrio y de la propiocepción) al tiempo que aumenta la confianza en sí mismo y la audacia. La conexión al suelo, el mejor control de los cuartos traseros y muchas otras lecciones útiles se imparten a través del entrenamiento en pedestal.

¿Cómo y por qué el entrenamiento en pedestal facilita la instauración, modificación y eliminación de conductas, de manera voluntaria?

Los perros en cuanto cánidos, gustan de ubicarse en los puntos altos; la epigenética así lo demuestra. Los perros gustan de los pedestales porque los hace verse y sentirse más altos de lo normal, más altos que los otros perros, lo que aumenta su confianza. Estar de pie con las patas delanteras sobre un pedestal, quita el peso del tren anterior y ayuda a un perro a estirar y relajar la espalda, lo que lo hace sentir bien. Un perro relajado y confiado tiene la mente dispuesta para aprender.

Muchas de los ejercicios solicitados a un perro durante el adiestramiento, seguramente, carecen de lógica para el perro; tomemos como ejemplo el desplazamiento del posterior durante el “junto”. Mediante el uso del pedestal el perro accede, de buena gana,  a desplazar el posterior por la sencilla razón de que mediante el uso de un estímulo aversivo que podría ser la presión de invadir el espacio vital del perro, éste termine desplazándose, con lo que se libera la presión y se obtiene el comportamiento buscado el cuál, con el tiempo, se convierte en una respuesta que se vuelve automática, por virtud de la memoria muscular.

Vayamos más allá: ¿qué pasaría si un perro, al ubicarse en un pedestal, recibiera no solo una liberación de presión sino también un premio, un refuerzo positivo? Sin duda alguna es el típico comportamiento en el entrenamiento de pedestal.

El entrenamiento de pedestal ayuda a infundir confianza en él perro y lo ayuda a  desarrollar su propiocepción, tener una mejor conciencia corporal.

Con sus patas delanteras ancladas en un pedestal, es fácil para el perro entender el desplazamiento únicamente del tren posterior porque tiene una razón para quedarse quieto.

El secreto es que, en el entrenamiento de pedestal, la conducta se convierte en recompensa.

Los objetivos del entrenamiento en pedestal incluyen hacer que el perro suba al pedestal con dos patas y luego las cuatro. Debiendo quedarse quieto hasta que lo liberen. Es tal la fuerza de la herramienta que posteriormente irá como si fuera imán a cualquier pedestal aún en estado de libertad.

El trabajo con pedestales reporta innumerables beneficios. Un perro se ubica en un pedestal en silencio. Su capacidad de atención aumenta a medida que aprende a enfocarse en el adiestrador/manejador y espera la siguiente señal, la siguiente orden. Su destreza física aumenta especialmente en variaciones del trabajo de pedestal. Aprende a prestar atención a lo que están haciendo ambos extremos de su cuerpo. 

Indudablemente que el uso de pedestales, plataformas, perchas o “touch pads” constituyen una herramienta muy útil que coadyuva con las demás técnicas de instauración, modificación o extinción de conductas.

Amable lector, espero que haya resultado de interés y utilidad esta información para usted y que la misma le ayude a mejorar su relación con su mascota. Gracias por el favor de su atención y su lectura.


Fecha de publicación: 11/08/2020

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